Muchos proveedores de servicios de internet que destacan el uso de una u otra tecnología como puntos fuertes de su experiencia y capacidad, lo hacen con un punto de convencimiento de carácter casi religioso que a veces roza el fanatismo.
Desde nuestro punto de vista, el hecho de que existan corrientes de simpatía o incluso fundamentalismos exacerbados hacia distintas tecnologías, por razones filosóficas o económicas es, además de absurdo, muy poco profesional.
Creemos que lo que motiva a los clientes a contratar a un proveedor de servicios de internet es básicamente el interés por obtener unos resultados y que, en general, cuando decide confiar en un proveedor profesional, lo hace considerando que la profesionalidad de dicho proveedor consistirá, entre otras cosas, en utilizar la tecnología más conveniente para su proyecto.
Creemos que toda tecnología tiene sus pros y sus contras, sus ventajas y desventajas. Que puede convenir utilizar una u otra tecnología en función de cada proyecto, cosa que será necesario evaluar en base a diversos criterios profesionales bastante normalizados.
Y, sobre todo, creemos que los prejuicios y controversias respecto a estándares tecnológicos como Windows o Linux, Microsoft o Open Source, y otros muchos contendientes totalmente ficticios, no tienen ningún fundamento lógico y que, para convencerse de ello, basta simplemente con ser capaz de observar y evaluar objetivamente la realidad.